Culpa de la casualidad

  

Si estoy solo es porque se fue justo antes de que llegue yo,

mariposa volando al revés,  proyectando su reflejo en un océano brillante,

del mar helado de San Petersburgo a una playa soleada de Saly,

trompeta escupiendo su melodía, guitarras contestándose en una sinfonía perfecta,

pelo suelto volando al aire, falda bailando con el viento,

manzanos blancos de Normandia o oliveros rosas de España.

Imagino tu mirada donde se mezcla la risa y la pena,

un diablito haciendo el payaso,

nubes de lluvia en la mente,

todo pasa en la cabeza,

solo es un día gris...

 

Impactante imagen tuya ,

fuerza de una sensación, poder de un sentimiento,

un grito del alma invadiéndome, una guerra donde lucha la razón con la locura,

un sueño tan simple y tan inalcanzable a la vez,

una ilusión, infundada, desmesurada, indebida,

un violín a la derecha, un teclado a la izquierda,

y esta música, repetitiva, emborrachadora,

saltan unas lagrimas, de felicidad, de tristeza, de belleza,

el corazón se acelera, el estomago se levanta, el cuerpo se tensa,

todo eso, fruto de una sonrisa, de un encuentro, de un juego,

y los coros me acompañan en mi soledad,

la culpa la tiene la casualidad.

 

 

Una locura mas escrita al ritmo de

Atom heart mother de Pink Floyd.